Nací en París hace ya muchos años pero la verdad es que París nunca nació en mi; nunca la ciudad de la luz, la bohemia y el amor fue para mi en el sentido en el que aunque tenga muchos sueños bohemios la responsabilidad no deja que florezcan, la luz muere dentro de la oscuridad que yo misma creo en mi mente y el amor...digamos que toqué el último acorde de esa extraña melodía hace ya mucho tiempo.
Y aún así.... es una tontería pero....
Aún recuerdo aquellos días en nuestro ático pintado de naranja, ¡que estupidez! ¿verdad? Eso fue hace mucho, ahora el tiempo se ha detenido en esa habitación, ya no suenan las risas, ya el olor de los crêpes recién hechos no inunda la estancia, ya las flores no ponen más color a la casa.... ya no vivimos allí. Ni tu ni yo. Habíamos pasado casi cinco años allí viviendo cuando lo nuestro se terminó. Ahora el ático está vacío, creo incluso que derribaron aquel edificio, no lo sé con certeza, cuando conseguí superar el dolor cogí mis maletas y me fui. Como tu hiciste.
No nos dijimos adiós ¿recuerdas? pero no hacía falta, ambos sabíamos lo duro que sería estar separados ¿de que serviría llamarnos o escribirnos cuando no te podría abrazar? Tu sabías que yo desahogaba toda aquella soledad que sentía en tus brazos y, aunque nunca llegué a comprender bien por qué, yo sabía que tu necesitabas los míos. Nos habíamos comprendido como nunca nadie nos comprendió, y aún hoy creo, aunque me encantaría creer lo contrario, que nunca nadie nos volverá a comprender como tu y yo lo hacíamos.
Lo siento, escribo esto entre una extraña calma y el dolor.
Porque hoy no sé por qué te he recordado y no debería gustarme pero.... me he sentido feliz al hacerlo. No creas que las decisiones que tomé hacen que te añore o que reprocho las tuyas, antes lo hacía, ahora ya no, antes todo se me hacía extraño, la vida poco sentido tenía sin ti. Ahora simplemente sigue adelante.
Aquella bonita melodía llegó a su fin, tu tocaste tu último acorde y yo acabé mi solo.
Ahora tu vives feliz. Ahora yo vivo tranquila.Ya no hay demonios que se cuelen por las ventanas para atormentarnos en nuestros sueños. Ahora tu persigues tus estrellas y yo las mías.
Ahora es tiempo de componer nuevas melodías
Solo espero que sigas teniendo a alguien a tu lado para darte calor en las frías noches.
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