Hoy ha gritado y ha renegado del mundo, se ha quedado en blanco la mente y el rumor lejano del bullir del pensamiento ha quedado inerte; se ha encerrado en la época de infancia feliz que recuerda y ha querido transformarse en el Peter Pan de su cuento de hadas; se oye en el viento el susurro del eco que hace ya tiempo la edad le robó, la voz infantil de una niñez lejana; protesta, un tanto enfadada ¿qué es lo que has hecho de mi?; en un gesto burdo, infantil y tonto ha cerrado fuertemente los ojos, vano intento de desaparecer del mundo.
No supo cuanto tiempo permaneció así, tal vez minutos, tal vez horas, días, meses, años... hasta que hablo esa vocecilla conocida como cordura (¿o tal vez fuera esa otra llamada sensatez?) No lo sabe. Pero al abrir los ojos se ha sentido una niña pequeña, débil e insegura. Se oye el viento, el eco lejano de un tiempo que la edad le arrebató. Estuvo mirando el blanco techo hasta que un movimiento a su derecha capto su atención. Era solo un espejo, el cual devolvía su imagen. Ladeo la cabeza y también lo hizo la niña que le miraba desde el cristal.
Ha estado largo rato observándolo, hasta que ha visto a su reflejo llorar.
Solo que no era la silenciosa niña pelirroja con la cara llena de pecas que una vez fue la que estaba llorando. Sino la joven de veinte que es ahora....
Siento tanto este texto, como propio... [Solo que no era la silenciosa niña pelirroja con la cara llena de pecas que una vez fue la que estaba llorando. Sino la joven de veinte que es ahora....]
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