sábado, 22 de septiembre de 2012

I'm a dreamer without dreams

Al final ocurrió.
El pequeño soñador se quedó sin sueños.
¿Y qué depara al soñador que se cansa de soñar? Enterrar los sueños que creó y que antes creyó posibles, cavar la tumba de los sueños muertos para que sobre el lecho se amontone el paso del tiempo y queden totalmente olvidados.
Eso es muy triste para el pobre soñador.

No pudo soportarlo, ¿cómo iba a poder soportarlo?
Huir nunca había servido de nada y ahora.... ahora tampoco tenía nada.
En sus huidas había ido dejando atrás muchas cosas, cosas muy importantes, que a su vuelta no encontró, las busco y las llamó pero solo el silencio contestó a su voz infantil por lo que sus soñadores ojos castaños perdieron el poco brillo que les quedaba.
¿Cómo había sido tan estúpido?
Estúpido por perseguir quimeras que en verdad creyó posibles, sueños dementes de una mente demente ¿y que hicieron por él los sueños sino traicionarle? Así que los mató, los mató a todos, los quemó hasta reducirlos a cenizas y  luego los enterró.
Y no quedó nada.
Todo lo que había tenido lo había perdido y lo poco en lo que alguna vez había confiado ahora descansaba en las entrañas de la tierra.

Todo había caído y ya no quedaba nada por lo que luchar.
Había peleado contra sentimientos que jamás pudo negar cuando realmente todo lo que conocía eran mentiras, jamás podría escapar de su jaula de cristal. De nada había servido quemar su mundo entero, cuando las cenizas al elevarse le rodeaban recordándole una y otra vez su mayor debilidad.

El mundo no está hecho para los soñadores.

Había buscado todo y se había quedado sin nada, ese era el precio de perseguir una felicidad que en verdad no existía; era el alto precio que había de pagar por no saber mirar a sus pies y querer mirar siempre más allá del horizonte, sin saber que realmente el horizonte no existe, que a cada paso que des siempre habrá un nuevo horizonte.

Él persiguió un horizonte.
Él persiguió sueños dementes.
Y lo perdió todo


1 comentario:

  1. Cierto, el mundo no esta hecho para los soñadores. Por eso hay que disfrutar de los sueños mientras se tienen y enfrentarse a la realidad diariamente. La cuestión es.¿Vivimos en el mundo real? Solo se sabe que es un sueño cuando se despierta...asi que quizás la muerte sea un despertar. Como dijo alguien, la vida no es mas que un sueño.

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