viernes, 26 de septiembre de 2014

Es simplemente eso, crecer

Tal vez ya la hayas sentido, tal vez no.
Es una negra opresión en el pecho; una adolescencia que crees que nunca termina, es la rebelión propia de la adolescencia pero con pequeñas certezas. Son esos pequeños detalles que están ahí pero que te niegas a aceptar; es la pasión de la rebeldía con un toque de aceptación y sumisión.
Es la certeza y a la vez la aceptación que no todos los sueños se cumplen, es la ilusión con la desilusión de saber que has dejado escapar trenes muy importantes que nunca volverán, tal vez un amor, tal vez un trabajo, tal vez la oportunidad de tu vida, tal vez la posibilidad de irte....
Es hacer todas las cosas que hacías antes y saber que no es lo mismo, es mirar un estanque y no ver un mundo acuático lleno de criaturas sino pececillos rojos encerrados en un trozo de hormigón. Saber que aunque brille el Sol no siempre calienta y del revés, tener la certeza que aunque caliente no siempre brilla.
Es tener la certeza que todo igual y nada es lo mismo. Saber que eres el mismo aunque tu actual imagen del espejo y tus antiguas fotos sean tan iguales como la noche y el día, y a la vez saber que nada en ti es como hace cinco minutos.
Es aceptar esos cambios.
Saber que no se puede luchar contra montañas.
Es rebeldía y es sumisión. Es alegría y una honda tristeza. Veneno y antídoto. Luz y sombra. noche y día. Música y silencio.
Saber que la vida es una mierda y a la vez es lo más hermoso que jamás tendremos.

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